martes, 28 de noviembre de 2006

A LA RIAU CATAPLIAU

Es curioso como a lo largo de nuestras vidas ésta se ve reflejada e influenciada por la música.

Ya en el útero de nuestra madre oímos su corazón, dump-dump, dump-dump. Vamos cogiendo ritmillo.

Nada mas nacer nos arrullan con canciones de cuna. Mi madre nos ha cantado a dos generaciones de Buforn la misma nana…

“… a la riau catapliau

a la xica del forn

ja no pot pixar

que li a eixit un tumor

que li a eixit un tumor

que li a eixit un tumor

a la riau catapliau

a la xica del forn.”

De infante recuerdo infinidad de tonadillas que han ido llenando mis oídos durante años. Recuerdo una anécdota de cuando tenia 3 o 4 años y mi padre estaba haciendo el alcantarillado de Benaguacil; vivíamos en una casa adosada al monasterio de Montiel.

Yo era muy aficionado a ir cantando por los rincones del mencionado sacrosanto lugar. Un buen día, sor Almudena presentó a mis padres a un sacerdote que estaba como director de los Pequeños Cantores de Valencia.

Tal interés de la religiosa debía de ser porque yo tenia una voz de ángel; hoy en día se parece mas a la de Sabina pero con un carajillo de más. Al pedirme el cura que le cantara algo yo salí con una cancioncilla de carácter profano y de muy de mi gusto que decía…..

“A donde vas culona con tanto culo

a la besugueria a por besugo

el besuguero dijo que no hay besugo

entonces la culona menea el culo.”

Un mes después seguía con mis padres y sin pinta de ingresar en ninguna escolania.

Fueron pasando los años. Mi afición por la música siempre ha sido muy acentuada. He pertenecido una orquesta juvenil, a un grupo de música folk, canté el “Ave Maria” de Schubert en la boda de un amigo; se divorció al poco tiempo.

La E.L.O, Pink Floid, Deep Purple, Medina Azahara, Camarón, Bach, una lata de aceitunas rodando por una escalera…. Todo me gusta.

Curioso es también el como una canción o música nos evoca recuerdos…

“Mami que será lo que tiene el negro…”

y aquella chiquita de ojos candidos en las fiestas de Alpuente…

En ese aspecto soy una pequeña discoteca ambulante. Para cualquier situación o persona tengo una música que lo asocia. No se porque pero siempre me ha pasado. Incluso mi vida esta reflejada en una pequeña banda sonora.

Sobre todo se acentúa en esos momentos de nuestra vida que han supuesto un cambio radical. Debe de ser como una regla nemotécnica para acordarnos de todo lo que nos ha sucedido, lo bueno y, por supuesto, lo malo. Que lo malo es lo que mas se recuerda a veces.

Hoy en día, a mis ……..años oO( paso de decir que tengo 43)Oo sigo incorporando canciones. Soy el “cada canción un recuerdo”.

Por supuesto ha venido dado por un pequeño, pero sustancial, cambio en mi vida. Todos sufrimos cambios. En el post anterior veíamos a Gatchan como había decidido cambiar de trabajo y porqué. Ahhhhh!!!! Gatchan es mi hermano. Un besote chaval.

Mi ultima adquisición es una canción de Presuntos Implicados.

Joer, hay veces que aparecen pequeñas joyas que dan la impresión que han sido escritas pensando en ti.

Y prácticamente esto es todo.

Algún día os contare mi afición al fuego y de cómo casi me convierto en “persona non grata” en mi pueblo.

Eran sólo dos extraños
concediéndose deseos
como dos enamorados.
Que vaciaron sus manos
de desengaños y miedos
y de afecto las llenaron.
Calmaron con fresas su hambre,
con vino su sed,
y el frío, con su calor.
Y el sueño venció.
La mañana volvió,
y pensaron los dos:
"Que habrá tras tu mirada,
que tanto oculta y tanto da.
Vuelve a la cama a soñar,
que amor que mucho piensa,
verás como comienza;
y entonces pronto acabará.
La flor de la mañana hoy
sembraste en mi ventana,
fingiendo que fingías
que me amabas".
Y prometieron locuras
y cumplieron las promesas,
y se derramó ternura.
Y confundieron sus cuerpos
en un sólo abrazo largo;
como dos enamorados.